Al final siempre hay algo por encima de mí, que va por delante y no puedo sobrepasar. Algo que hace que no sea lo suficientemente importante y quizá simplemente eso, que no sea suficiente. Nada lo es, da igual lo que haga o diga, nunca lo es.
Mientras tanto, los fantasmas y demonios me lo recuerdan y se enganchan a mí... Y cómo pesan. Cuánto peso sobre una espalda cansada de tirar sin una mano que la acompañe; no es necesario nada más, no pide que tiré, simplemente que vaya al lado, pero por favor, que no frene, que no presione más hacia abajo. El suelo ya está rozando.
Rozando como la gota que colma el vaso... Qué ironía, si el agua siempre fue la mejor aliada, la mejor vía.
martes, 15 de mayo de 2018
miércoles, 6 de enero de 2016
Mucho
Cómo duele ver el final tan cerca y a la vez tan lejos, cómo duele no saber qué hacer, cómo duele ese estallido de pensamientos que me van rompiendo, cómo duele comprobar que tenía razón, cómo duele saber que todo eso no era verdad, cómo duele el creer que si no fuera yo todo habría sido diferente, cómo duele el pensar que es culpa mía y cómo duele, aún más si cabe, el perder lo único que me hacía aferrarme a la esperanza.
Y a ver ahora cómo hago para salir de aquí...
Y a ver ahora cómo hago para salir de aquí...
domingo, 8 de noviembre de 2015
Me he cansado de esperar, ya me cansé de sonreír...
Jamás imaginé que doliera tanto, nunca pensé que pudiera sentirse este dolor, y más de este modo. Sigo sin entender el porqué, sigo sin comprender cómo he llegado a este punto.
No puedo parar de llorar, ya ni dormir... No puedo más, pero sigo queriendo poder...
No puedo parar de llorar, ya ni dormir... No puedo más, pero sigo queriendo poder...
domingo, 26 de julio de 2015
Tres en uno, más lo arrastrado...
No soy capaz de decirlo en alto, ni tan siquiera de compartirlo; no puedo, me rompo un poco más por dentro sólo de pensar que sale de mí. Soy incapaz de cicatrizar, de echar a mis demonios, de encontrarme y volver a ser yo.
Pero es que esa que era ya no está, se fue contigo. Se fue el mismo día que me dejaste, el mismo día en el que tanto sufrimiento terminó, cuando se acabó el decirme que todo iba bien -a sabiendas que no lo creía-, cuando se apagó esa sonrisa que aún eras capaz de poner, las palabras que quedarán siempre en mí, las que me atormentan y las que curan. Todo eso ya no está, como yo. Y dios, ¡cómo duele!
Cómo duele el pensar que daría cualquier cosa por retroceder atrás, por poder decirte todo aquello que no pude, por volverte a decir que te necesito, que desde que no estás mi vida ha perdido sentido, por abrazarte y pedirte que no me sueltes la mano nunca...
Y es que hay tanto, que aunque lo escribiera dudo que alguien pudiera entenderlo... Pero ya no puedo más.
La mejor persona que he conocido y conoceré jamás.
Pero es que esa que era ya no está, se fue contigo. Se fue el mismo día que me dejaste, el mismo día en el que tanto sufrimiento terminó, cuando se acabó el decirme que todo iba bien -a sabiendas que no lo creía-, cuando se apagó esa sonrisa que aún eras capaz de poner, las palabras que quedarán siempre en mí, las que me atormentan y las que curan. Todo eso ya no está, como yo. Y dios, ¡cómo duele!Cómo duele el pensar que daría cualquier cosa por retroceder atrás, por poder decirte todo aquello que no pude, por volverte a decir que te necesito, que desde que no estás mi vida ha perdido sentido, por abrazarte y pedirte que no me sueltes la mano nunca...
Y es que hay tanto, que aunque lo escribiera dudo que alguien pudiera entenderlo... Pero ya no puedo más.
La mejor persona que he conocido y conoceré jamás.
martes, 14 de julio de 2015
Cristal...
Quizá sea tarde, puede que ya no haga falta avisarte de lo obvio, de que algo se ha roto dentro de mí. Y puedo verlo, cuando miro en mi interior veo y siento cada uno de los pedazos, como si de cristales se tratasen. Cada segundo que pasa, a cada paso que doy noto como me voy resquebrajando. Por ello no puedo pedirte que abraces mis trozos, que te cortes y sangres, y que aún así, sonrías.
¿Ahora qué? Cómo curar una herida que ni tan siquiera empieza a cicatrizar, que sigue supurando y que nadie ve; cómo cerrar algo que cada día se va abriendo un poco más, que va pesando a medida que la realidad cae sobre ella; cómo salir sin una mano que te enseñe que todavía hay algo que late dentro de ti, sin desnudarte y volver a empezar...
¿Ahora qué? Cómo curar una herida que ni tan siquiera empieza a cicatrizar, que sigue supurando y que nadie ve; cómo cerrar algo que cada día se va abriendo un poco más, que va pesando a medida que la realidad cae sobre ella; cómo salir sin una mano que te enseñe que todavía hay algo que late dentro de ti, sin desnudarte y volver a empezar...
domingo, 31 de mayo de 2015
"Esa no soy yo..."
Herido diario: esa no soy yo.
Hace tiempo que dejé de serlo y por más que me busco no me encuentro. Antes bastaba un reencuentro para reencontrarme, una simple instrospección, y ahora, ahora sólo hallo algún rastro de mí al encontrarme con él. Pero el llegar hasta ahí cuesta tanto que duele; duele de forma que desgarra por dentro, que me consume y se va llevando todo aquello que busco.Descripciones antagónicas, palabras que se acercan a mí como puñales, pesadillas que devoran mi sueño, lágrimas que se pierden entre las sábanas, pérdidas de control que estallan en mil pedazos, excusas y sonrisas que ya no engañan, repeticiones continuas que desatan mis tormentas, recuerdos que no son capaces de abrir mis nubes, silencios que se vuelven incómodos, estas ganas de nada menos de ti, este fuego que quema sin dejar marca -al menos visible-, salvavidas que te ahogan, un futuro en pretérito imperfecto, perder lo poco a lo que me aferraba para seguir creyendo en mí... ¿No ves mi derrota?
Y es que cuesta tanto tirar de un carro sin ruedas...
"Tanto dolor se agrupa en mi costado, que por doler, me duele hasta el aliento."
No puedo hablar de ti en pasado
si para mí eres presente.
No soporto que otros te nombren en un tiempo ajado
si para mí serás futuro siempre.
Ando perdida en un mar de dudas
pero ni siquiera, en los mejores palacios,
-de eso estoy bien segura-
saben lo que es ser una reina al estar entre tus brazos.
Me enseñaste a coser,
-entre otro tanto-,
y ahora, yo soy incapaz
de remendar el siete en el corazón que me has dejado.
si para mí eres presente.
No soporto que otros te nombren en un tiempo ajado
si para mí serás futuro siempre.
Ando perdida en un mar de dudas
pero ni siquiera, en los mejores palacios,
-de eso estoy bien segura-
saben lo que es ser una reina al estar entre tus brazos.
Me enseñaste a coser,
-entre otro tanto-,
y ahora, yo soy incapaz
de remendar el siete en el corazón que me has dejado.
lunes, 9 de abril de 2012
Tardé en aprender a olvidarlo, 19 días y 500 noches.
Tengo que decirte una cosa, una de las más importantes que te he dicho hasta ahora... Voy a devolverte cada beso que no nos hemos dado. También te devuelvo cada sonrisa que me regalaste, a mí, sólo a mí. Te devuelvo lo que casi pudo ser pero nunca fue. Te devuelvo todas esas historias tuyas, sin pies, ni cabeza. Te devuelvo las promesas cumplidas a
medias,
y las que no se cumplieron. Te devuelvo tus queridas dudas, esas a las
que te aferras como si fuesen un salvavidas. Ah, te devuelvo las mías
aún sin resolver. Te devuelvo mis ganas y tu rutina. Te devuelvo tu
quizás. Te devuelvo todos los escalofríos que me daban al rozar tu
piel. Te devuelvo tus palabras. Te devuelvo tus te quieros no dichos, y
los dichos también. Te devuelvo las noches, los días, las horas, los
minutos y hasta los segundos más insignificantes que pasé contigo. Te
devuelvo las mentiras, y las verdades. Porque ya no quiero nada tuyo,
excepto esa última despedida. Esa, me la guardo para mí.sábado, 4 de febrero de 2012
martes, 31 de enero de 2012
Cómo si fuera tan fácil engañar al corazón.
Entiendo que tú estés acostumbrado a que te lo den todo,
a que te lo den todo siempre a cambio de nada.
Entiendo que tú, que siempre tienes la última palabra en esto del amor,
que siempre vas un paso más allá de donde llego yo.
Entiendo que tú, te sueltes el pelo.
Y he tratado de olvidarte en parte, porque me matan los celos.
He buscado mil maneras de olvidarte, cómo si fuera tan fácil engañar al corazón.
He buscado mil maneras de olvidarte y ahora tengo que contarte que sólo funcionan dos...
La primera emborracharme hasta casi caer rendida, pero es que esa siempre me entra en líos, y la segunda manera para no pensar en ti es estar contigo.
a que te lo den todo siempre a cambio de nada.
Entiendo que tú, que siempre tienes la última palabra en esto del amor,
que siempre vas un paso más allá de donde llego yo.
Entiendo que tú, te sueltes el pelo.
Y he tratado de olvidarte en parte, porque me matan los celos.
He buscado mil maneras de olvidarte, cómo si fuera tan fácil engañar al corazón.
He buscado mil maneras de olvidarte y ahora tengo que contarte que sólo funcionan dos...
La primera emborracharme hasta casi caer rendida, pero es que esa siempre me entra en líos, y la segunda manera para no pensar en ti es estar contigo.
viernes, 13 de enero de 2012
Sin nada que decir, porque nada es importante.
Ahora mismo no sé lo que siento. Ha sido como un jarro de agua fría, gélido, que me ha dejado sin palabras durante unos instantes, y eso sí, me ha hecho estar con una estúpida sonrisa en la boca durante horas, de hecho, aún sigue ahí. En el fondo, ha sido como un consuelo, un hilo de esperanza, el problema, es que ese hilo es muy fino, y quizás no hubiera querido saberlo, pues gracias a eso, en este momento me siento como una completa IDIOTA. Sí, no tengo otra forma de decirlo, pero es que ya es más de un año, más de un año en el que no ha cambiado nada, y de repente, sé que podría haberlo hecho. Por darme cuenta de todo eso, y saber que es irremediable, he acabado llorando como una niña pequeña... Y sí, es la primera vez que alguien consigue eso. En fin, ya es demasiado tarde... Pasará a formar parte de la ropa sucia de Cupido.
martes, 10 de enero de 2012
Ella será siempre de él.
Sentada frente al mar, aferrada a una vieja lata de chapa oxidada, se encontraba ella, en donde lo único que interrumpía aquel acogedor silencio, era el sonido de la marejada. Ese movimiento tumultuoso de las olas y ese olor tan característico, era todo lo que necesitaba para evadirse, -pese a que esta vez no lo consiguiera-. Aun así, simplemente esa sensación de libertad al ser rozada por el suave viento marino, le valía la pena. Se desprendió de aquella caja por un momento, y sacó del bolsillo de su chaqueta un MP3, ya bastante antiguo, de esos que no tienen ni pantalla... Una vez encendido y con los cascos puestos, volvió a coger la lata. Pero al cabo de unos minutos, las lágrimas que yacían de sus ojos recorrieron sus mejillas al escuchar aquella frase: "Dejar de ser el socio, fiel y desaliñado, acérrimo en las gradas del deportivo fracaso..." Decidió pasar la canción y en ese momento abrió la tapa de esa caja. No contenía gran cosa, a simple vista una simple piedra y un trozo de papel, pero no era sólo eso... Esa "roca" era la mitad de un corazón, y el pedazo de papel, eran las últimas palabras que él le escribió, con ese "te quiero" bien marcado.
Jamás se desprendería de esa vieja lata.
Jamás se desprendería de esa vieja lata.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Cuando crecen mis complejos veo tu sombra, ofreciéndome la falsa libertad.
Ahora entiendo el porqué. Era sencillo, pero creo que no me quise dar cuenta... Y es que es lo único que consigue que esté realmente feliz, no importa todo lo que acarré encima, no importa el clima que haga, y ni si quiera importa el tiempo que tenga que esperar. Durante ese momento, me siento importante, siento que todo va bien, es como si no fuera yo, y muchas veces pienso que me lo paso mejor con ellos que con los de siempre, es extraño, quizás sea que nunca me han fallado. Sólo sé que para mí, esos momentos son los mejores que he vivido, y que si por mí fuera, tendría un momento así cada día.
lunes, 21 de noviembre de 2011
¿Sabes? Contigo sólo soy feliz. ¿Sabes? Tú me enseñaste a sonreír.
He jurado y perjurado que esto se había acabado, que no quedaba nada entre tú y yo. El problema es que la única que aún no se lo ha creído he sido yo, la única que no ha querido creérselo. Seguro que os ha pasado a todos, o me diréis que no, que no os ha recorrido un escalofrío cuando os roza, que no habéis ignorado a cuanto había a vuestro alrededor cuando os hablaba, que no os morís de ganas de abrazarlo y poder darle un beso, el mejor que hayáis dado, que no sentís como si el corazón os diera un vuelco cuando os dice un "te quiero", que no os entran ganas de llorar cuando pensáis que es imposible y lo dais por perdido, o cuando lo notas raro, que no notáis esa felicidad que os llena cuando crees que por muy pequeña que sea, hay una posibilidad, cuando os dice lo mucho que le importas...
Me atrevería a decir, que al igual que yo, recordáis la última y la primera vez que os besó, la última y la primera vez que os dijo que os quería, la última y la primera vez que recalcó lo especial que eres para él...
Lástima que aún no se haya dado cuenta de lo que significa para ti.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Al final siempre el final.
Son muchos años, demasiados diría yo, y a base de palos se va aprendiendo. Pese a todo eso, no comprendo porqué no sé corregirlo, porqué acabo igual, sin importar quién, y sin mucho menos, tener en cuenta lo que siento. ¿Y sabéis otra cosa? Ya me he cansado, estoy harta del "siempre" que dicen algunos, porque yo me lo creo, soy así de idiota. Creo que la causa es que yo lo digo con toda la sinceridad del mundo y hago todo lo posible para que así sea. Pero no sé como me las apaño que acabo pasando a un segundo plano, aunque sea temporalmente, porque después de que yo piense que se han olvidado, vuelven, siempre lo hacen, al ver que el otro cuando dijo "siempre", quería decir "hasta que me canse". Pues bien, la niña tonta esta vez va ha dejar de ser tan buena, y puede que cuando todo vuelva a la normalidad,yo ya no esté ahí.martes, 15 de noviembre de 2011
No hay nada más bello que lo que nunca he tenido.
Quién no ha soñado nunca, incluso despierto. O me diréis que jamás os ha dado por imaginaros cómo sería vuestra vida levantándoos cada mañana con esa sonrisa, esa felicidad que sólo él controla. Porque por mucho que intentes olvidarlo y digas que lo has conseguido, tú sabes que no es así, que sigue siendo lo primero que piensas al despertar y lo último al acostarte, y la mayoría de las veces está en tus sueños.
martes, 1 de noviembre de 2011
Cuando me hablan del destino, cambio de conversación.
Dicen que la suerte es de quien la busca, mas ella pensaba que no era del todo cierto, pues el destino puede cambiar las cosas en un segundo, la ruleta de la fortuna empujada por la suave brisa del azar, gira en cualquier sentido, quieras o no… Y es que no existe un método ni una fórmula matemática exacta, capaz de explicar este suceso, pero está más que confirmado que nadie puede predecir lo que va a pasar. Y, que cómo lo sabía… Lo había podido comprobar en una gran obra de teatro, una obra de la que se conoce el principio, pero no el final, una obra en la que los personajes entran y salen de escena continuamente, una obra en la que el guión se improvisa sobre la marcha, no hay nada preestablecido, una obra en la que la comedia puede ser tan efímera como el tiempo que tarda un helado en derretirse a pleno sol a cuarenta grados, una obra en la que la tragedia, la mayoría de las veces, la agranda el propio protagonista… Sí, lo había vivido en su propia obra de teatro, la de su vida.
domingo, 30 de octubre de 2011
Ojalá fuera más fácil olvidarte.
No entiendo por qué intento negar lo evidente. Por qué me empeño en decir que te he olvidado, en mostrarme indiferente a tus palabras, en hacer que estoy bien cuando te veo, cuando no me hablas como antes, que ya no siento nada por ti, que no echo de menos tus mensajes, tus llamadas, que no te echo de menos. Y es que para mí sigues siendo igual de importante, y necesito tenerte cerca, tu mirada me hace grande.Quizás quiera odiarte, que todo el mundo sepa que ya no te quiero. Pero yo y sólo yo, sé que no es así.
sábado, 29 de octubre de 2011
Aquellas pequeñas cosas.
¿Sabéis cuál es una de las cosas que más me gustan en el mundo? Salir a la calle mientras llueve y ver a la gente como intenta resguardarse de ella, como si de ácido se tratase. Sin embargo a mí, me encanta, me encanta andar mientras me empapo, pensando en mis cosas e imaginándome como será la vida de los demás. Intentando ponerme en la piel de ese hombre que sale de la estación corriendo y con el maletín en la cabeza para evitar mojarse, en la piel de la mujer que mira por la ventana mientras se quita el maquillaje y decide quedarse en casa, en la piel de esos niños que ríen y gritan saltando encima de un charco, a la vez que su abuelo intenta llevárselos a casa para que no se resfríen, en la piel del mendigo al que ya no le importa nada, en la piel de los que esperan el autobús para reunirse con su familia, o los que se despiden en la parada de ellos, en la piel de los dos enamorados que hay en medio de la calle besándose, como si la lluvia no les rozara, en la piel de los que, como yo, salen a evadirse y observar lo que pasa a su alrededor. En la piel de todas y cada una de las personas.
Porque no hay nada mejor como fabricar ese mundo, tu mundo.
Porque no hay nada mejor como fabricar ese mundo, tu mundo.
martes, 25 de octubre de 2011
Enamorarse un poco más de la cuenta, era una mala inversión.
Supongo que era
inevitable, me atrevería a decir incluso predecible. Era ineludible. ¿Os
acordáis del príncipe azul verdad? Pues yo era más del pirata con cara
de malo que daría todo su botín por una persona, que sería capaz de
tirar por la borda cada rincón de su barco, que detrás de esa fachada
casi impenetrable, y con ese toque diría yo borde, se esconde el mayor
de los tesoros.
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